TELE CLUB “LA ROSA”
El Teleclub de La Rosa, que se constituyó oficialmente el 15 de febrero de 1971, por el impulso y las inquietudes culturales de un gran grupo de personas capaces de implementar esfuerzos y unirse para fraguar numerosas iniciativas encaminadas al fomento de su formación personal, social y cívica. Muchas actividades nacen o se organizan en torno a esta nueva institución, que comenzó a funcionar de manera provisional, en régimen de alquiler en la parte baja de la vivienda de D. Julio Leal Bravo, donde estuvo mucho tiempo la molina de “los Potecos”, siendo el primer presidente e impulsor Teófilo Barrera Rodríguez. A Teófilo le acompañaban en la directiva (nombrada el 7 de marzo del año 1971) como monitores: Cristóbal Barrera Tabares y María Remedios Henríquez Hernández, el secretario era Prudencio Domínguez Camacho y como vocal fue nombrado Roberto Martín Pérez. La figura destacada de esta organización era el Monitor, que era en esencia un Animador Cultural, cuya misión era la de coordinar las actividades y los esfuerzos del Teleclub para realizar los planes de acción cultural y formativa que su Junta Directiva y la que la Red Nacional acordasen; entre sus cometidos tenían la función de dirigir, como animadores, las actividades culturales del centro, así como la promoción de todo tipo de iniciativas que estimulase la vida local en los ámbitos social y comunitario.
La iniciativa tiene éxito y tanto mayores como jóvenes encauzan sus inquietudes a través de este centro y, casi desde sus inicios, comenzaron a realizar actividades que les permitieran recaudar fondos para la construcción de un local más amplio y de su propiedad, que facilitara el desarrollo de las numerosas actividades que ya se estaban realizando. De este modo, a través de las entradas de las representaciones teatrales por distintos municipios de la isla, la venta de planta viva en maceta en la fiesta de Corpus, o la venta de arepas en los ventorrillos en la lonja de Antonio Tabares para la Fiesta de Coromoto y en la fiesta del Hoyo; también con la aportación económica de vecinos del lugar, emigrantes en Venezuela por aquella época, o el dinero extra conseguido con el préstamo del bar del Teleclub de Las Ledas en los bailes de Navidad, entre otras iniciativas, se hacen con una cantidad económica nada despreciable para tal fin.
En julio de 1972 Cristóbal Barrera Tabares, como presidente de la asociación, firma escritura de compraventa de un solar, de unos 280 metros cuadrados, situado muy cerca del local que estaban usando en alquiler, adquirido a Doña Fernanda Lorenzo Yanes, por el precio de cuarenta mil pesetas. Comienza ese mismo año la aventura de la construcción del nuevo local social, que se lleva a cabo con mano de obra de los propios socios y vecinos, contabilizada por la organización de manera escrupulosa.
*Texto extraído de la web de Nuevo Surco. Consultar artículo original
Continuar a la escena 13 🡲