HOTEL “CASA ROJA”
Nos encontramos ante el edificio más significativo de la arquitectura doméstica del municipio. La “Casa Roja”, como se la conoce comúnmente, es un edificio de principios del siglo XX que fue mandado construir en 1911, en terrenos de la familia, por Leopoldo Pérez Díaz, hijo de Blas Pérez Sánchez y Catalina Díaz Guerra, vecinos de Villa de Mazo. Leopoldo, por razones de negocios emigró a La Guaira, en Venezuela, desde donde envió dinero para construir su casa. Realmente no llegó a habitar nunca esta vivienda, aunque sí lo hicieron sus hermanas Esperanza, Julia Dafrosa y Catalina Leonor y su hermano Maximiliano.
Desde el punto de vista arquitectónico se trata de un edificio de cuatro fachadas en dos alturas y una pieza de azotea que le da una tercera altura aunque de menores proporciones. La mayor parte de la cubierta la forman tres tejados de teja francesa a cuatro aguas, que quedan ocultos por el coronamiento de una balaustrada que se alza sobre un remate en cornisa con adornos denticulados. El edificio de elegantes proporciones y rodeado de jardines, responde a un estilo neoclásico, con simetría en la disposición de los huecos exteriores. Las ventanas de guillotina con tapaluces y antepecho de mampostería sobre el que aparece un paño de rejería en hierro fundido.
En la fachada principal las ventanas se trasforman en puertas que en la parte alta se abren a tres balcones descubiertos, con barandaje de rejería de hierro fundido. Todas las puertas de la planta baja se rematan con ventanillo de cristal, protegido también por rejería de hierro fundido.
Hacia principios de la década de los 70 el alemán Jürgen Fisher compraba la vivienda por 1.200.000 pesetas. Sometida a obras de reforma que modificarían, sin contemplaciones, su distribución interior original, fue convertida en hotel. Además, en dichas obras de reforma se destruyen unas preciosas pinturas que había en la techumbre del edificio y que se dice eran obra del pintor decorador, retratista, paisajista y artista gráfico Eduardo Bordanova. Este hecho no tiene ninguna fuente documental que lo pruebe. En cambio, sí tenemos evidencias, mediante una inscripción en una puerta, de que Luis de Paz Pérez la pintó y decoró.
En cuanto a su denominación de “Casa Roja”, hay que decir que la misma deriva del color con la que fue pintada exteriormente. Nombre que se le da al ser convertida en instalación hotelera en 1970. Según la tradición oral, la casa estuvo pintada de color amarillo en sus orígenes.
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