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CAMINOS Y CAMINEROS

La década de los setenta fue una época compleja para los caminos históricos, porque el tránsito motorizado se va imponiendo en todas partes, con mejores carreteras por las que transita un número creciente de vehículos. Incluso ya en ese tiempo la figura del peón caminero ha ido desapareciendo como profesional al cuidado de la reparación y vigilancia de las vías. En Villa de Mazo es además la década de la extensión de las pistas, con el consiguiente destrozo de empedrados.

Aún así, muchas personas siguen transitando por los caminos para realizar múltiples actividades, ligadas a las faenas del campo, al acceso a las cabeceras municipales desde los barrios, al disfrute de ciertos servicios en los lugares centrales, etc. Cambia también la ubicación geográfica de las residencias, puesto que “la gente se volcó hacia la carretera cuando se construyó”, apareciendo nuevas edificaciones que acogieron lugares de descanso y venta junto a la vía. A El Pueblo se acudía puntualmente al médico (D. Arturo) y a la farmacia, al cementerio, al alistamiento, a los bailes, a la academia, a la librería, etc.

Los años setenta recogen bien ese tránsito entre el pasado y el futuro de los caminos antiguos pues se produce el definitivo abandono de su atención comunitaria y adquieren mayor protagonismo las instituciones en el cambio de modelo de movilidad y en la inversión en carreteras, pistas y rodaderas. Asistimos al abandono progresivo del campo y de las viviendas más alejadas de las carreteras para situarse junto a las nuevas vías. En la añoranza de cuando las personas en los barrios se reunían para componer los caminos, puesto que, aunque era una labor sacrificada, permitía a la comunidad encontrarse y conversar. Algo que pretende recuperar en el presente el proyecto “Camino viejo”.

El último peón de la casa de camineros de La Rosa fue Juan González, que se jubiló a finales de los sesenta. Cipriano Henríquez, también era peón caminero, pero pertenecía al Cabildo, porque la carretera del Hoyo no era estatal, como sí la Carretera General a Candelaria (Tijarafe), que iba por arriba.

*Texto de Vicente Zapata

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